
Tanto en la Liga Mexicana del Pacífico, como en el béisbol de las Ligas Mayores, el prodigioso guante de Juan Gabriel Castro ha significado un orgullo para el béisbol mexicano. Castro y su versatilidad y fina defensa, han sido una garantía para cualquier manager, y muchos han sido los que han declarado que es fundamental para cualquier equipo ganador contar con un elemento con las herramientas del infielder mochitense.
Castro se ha mantenido en las mayores desde su arribo en 1995, cuando desde su invierno con los Cañeros de los Mochis llamó la atención de los scouts de los Dodgers de los Ángeles con quienes ese mismo año debutó en las Ligas Mayores.
Con su excelente desempeño a la defensiva y un selectivo bateo, Castro ha sabido rendir buenas cuentas con los equipos con los que ha visto acción (Mochis y Navojoa), al grado tal que ha sido incluido recurrentemente en las listas de refuerzos de las novenas mexicanas que nos representan en la Serie del Caribe.
En la LMP Castro ha dejado un discreto pero efectivo .231 de bateo, con 16 jonrones y 94 producciones en poco más de 9 temporadas en las que ha visto acción, aunque muy a su estilo, suele reforzar a sus Cañeros de los Mochis muy seguido en las fases de playoffs.
Mientras que en las Mayores, Castro y su clase defensiva le han valido la permanencia en el gran show durante las últimas 16 campañas, combinando su trabajo con los Dodgers, los Rojos, los Mellizos y los Orioles.
Es por esto que Juan Gabriel Castro es uno de los talentos de exportación que alguna vez han pisado los diamantes de la Liga Mexicana del Pacífico.
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